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¿Qué le importa a Antxon la reforma financiera?

11/03/2012

¿Qué le importa a Antxon la reforma financiera? Hace algún tiempo, en una conversación intrascendente, mi buen amigo Antxon, el de la frutería de la esquina, me preguntó en tono jocoso mientras me escogía unas manzanas del país: «¿Qué te parece la competencia que os están haciendo los bancos a las inmobiliarias?» Y de una forma un tanto irreflexiva le contesté al instante: «¡A mí no. a ti sí te hacen la competencia!» «¡No hombre no, yo no tengo mi vivienda a la venta y los bancos no venden fruta!», me respondió entre risas. «Los bancos no venden fruta. ¡de momento!», respondí. «Y tú, efectivamente, no tienes tu casa a la venta. pero, como la mayoría, tienes una buena parte de tus ahorros invertidos en esa vivienda, y ahora los bancos te van a decir a cuánto ascienden tus ahorros y que tienes que ponerte a la cola si quieres recuperarlos.. ¡que primero son ellos!». Antxon se quedó pensativo con cara de pocos amigos. Hace unos días, un periodista me hizo la misma pregunta; y si la reforma financiera que se acaba de aprobar daba respuesta al nuevo escenario para el mercado inmobiliario que yo había reclamado en algún artículo. No le pregunté si había leído el artículo. Es evidente que el escenario ha cambiado pero no en el sentido que yo reclamaba. Antes los bancos eran terceros imprescindibles entre la voluntad de un propietario que quería vender y un comprador que necesitaba financiarse. Ahora, gracias a las daciones en pago, a los embargos y a las ejecuciones hipotecarias, los bancos son además los propietarios mayoritarios en el mercado inmobiliario y compiten en clara superioridad con los propietarios promotores de vivienda nueva y con los propietarios particulares de viviendas de segunda mano, vinculando financiación a la venta de sus viviendas. La reforma financiera obligará a tasar a la baja todos estos inmuebles que se han incorporado al activo de los bancos, pero nada dice sobre si éstos deben ser puestos a la venta, ni a qué precio, ni a qué ritmo, ni en qué condiciones. Y no pone en cuestión, ni limita la condición de 'propietario' de los bancos a la hora de salir al mercado de compraventa. Los bancos ejercen una clara coerción al supuesto libre mercado prestando dinero con unas reglas poco transparentes y participando del capital de las principales tasadoras y ahora además son propietarios mayoritarios de inmuebles. Efectivamente, he reclamado la necesidad de diseñar un nuevo escenario para el mercado inmobiliario en el que uno de los elementos esenciales, no el único, es dotarse de un mercado financiero más transparente. También he dicho públicamente que no me creo que el mercado inmobiliario sea un mercado en libre competencia, ni que el ajuste del precio de la vivienda se produzca, ni se vaya a producir jamás, por el equilibrio entre la oferta y la demanda. Hemos llegado hasta aquí jugando con cartas marcadas y con reglas trucadas y ahora la crisis y la reforma financiera nos ha dicho con absoluta claridad quién es el dueño de la baraja. Esta nueva vinculación entre financiación y propiedad determina que los bancos prioricen la asignación de sus 'escasos' recursos financieros a la venta de sus inmuebles, ignorando la financiación de cualquier otra operación salvo que ésta se produzca a precios muy rebajados y con una estimación de riesgo prácticamente nula. Otra reforma diferente hubiese sido que una vez tasados al nuevo precio, estos inmuebles se incorporaran al mercado de compraventa desligados del banco de origen. Y gestionados por un ente autónomo, con agentes independientes, compitieran en igualdad de condiciones con el resto de inmuebles del mercado y el comprador fuera realmente libre de elegir la vivienda que mejor se adaptara a sus necesidades y libre también de elegir las mejores condiciones de financiación en cualquier banco en base a su solvencia, previa tasación independiente. Los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria prestamos un servicio de mediación a aquellos propietarios que nos lo requieren y competimos entre nosotros por prestar el mejor asesoramiento y por hacer la mejor gestión para la venta de los inmuebles de nuestros clientes. No competimos con los bancos, ni con ningún otro propietario. Operamos en el mercado que tenemos, cuyas nuevas reglas nosotros no hemos marcado, pero que conocemos a la perfección. El nuevo mercado someterá a los propietarios privados a fuertes tensiones bajistas y sufriremos con ellos para sacar las operaciones adelante. El día que Antxon quiera recuperar sus ahorros y ponga su vivienda a la venta tendré serías dificultades para valorarla y muchas más para encontrar un comprador solvente . Y cuando lo haya encontrado y éste vaya al banco a pedir financiación, tendrá serias dificultades para que le concedan cualquier préstamo si no compra la vivienda que le ofrezca el propio banco. Ese día, Antxon entenderá la reforma financiera y si los bancos venden fruta. José Luis POLO FRANCISCO Presidente

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