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REGIMEN ESPECIAL DE ENTIDADES DEDICADAS AL ARRENDAMIENTO DE VIVIENDAS (I): REQUISITOS

16/03/2009

REGIMEN ESPECIAL DE ENTIDADES DEDICADAS AL ARRENDAMIENTO DE VIVIENDAS (I): REQUISITOS

Con objeto de impulsar el mercado inmobiliario y contar con un parque asequible de viviendas en alquiler, con efectos a partir del 1 de enero de 2005, se introdujo un régimen especial para las entidades dedicadas al arrendamiento de viviendas, que minimiza la fiscalidad mediante la aplicación de importantes incentivos fiscales, entre los que destaca una bonificación del 90 por ciento de la cuota íntegra del Impuesto sobre Sociedades para las sociedades dedicadas principalmente al arrendamiento de viviendas.

Dicho régimen puede resultar más interesante si cabe ahora que la crisis económica está originando un cambio de mentalidad y de comportamiento en los ciudadanos, tanto es así, que la opción de vivir en un piso de alquiler, hasta hace poco rechazada por la mayoría, ha pasado a ser una opción a considerar.

El régimen no exige que la sociedad tenga esta actividad de arrendamiento como actividad exclusiva pero si que la actividad principal sea el arrendamiento de viviendas situadas en territorio español.

Aunque la normativa no indica qué se entiende por actividad principal, se puede entender que ésta será aquélla en la que se obtiene la mayor parte de los ingresos. Si se respeta esta circunstancia hay que pensar que no habrá problemas en la realización de otras actividades distintas a la de arrendamiento de viviendas simultáneamente a ésta, a excepción de la actividad de arrendamiento de locales y plazas de garaje. Así se podrán desarrollar otras actividades, tengan o no relación con la principal (por ejemplo: intermediación en el arrendamiento de viviendas, prestación de servicios turísticos, etc.), sin más límites que no ser la principal, salvo, insistimos, el arrendamiento de locales y plazas de garaje.

Todo ello puesto que se han regulado límites específicos para la compatibilidad de la actividad de arrendamiento de viviendas y la de arrendamiento de locales de negocio y plazas de garaje. Estos límites se han establecido en relación con la inversión en locales de negocio y plazas de garaje para su arrendamiento, ya que el valor contable del conjunto de las plazas de garaje y locales titularidad de la sociedad no podrá exceder del 20 por ciento del valor contable total de las inversiones realizadas en viviendas.

Hay que dejar claro desde ahora, aunque más adelante se detallará, que los beneficios fiscales sólo alcanzarán a la actividad de arrendamiento de viviendas e intermediación en el arrendamiento de viviendas así como a la venta de dichas viviendas.

Para la aplicación del régimen será necesario que se cumplan determinados requisitos además de los ya mencionados:

 El arrendamiento de viviendas debe tener la consideración actividad económica según lo establecido en la Norma Foral del IRPF, es decir, se debe contar al menos con un local exclusivamente destinado a llevar a cabo la gestión de la misma y una persona empleada con contrato laboral y a jornada completa.

 El 90 por ciento de las viviendas, propiedad de la entidad, destinadas al arrendamiento deben tener una superficie construida no superior a 110 metros cuadrados.

 El número de viviendas arrendadas u ofrecidas en arrendamiento en todo momento debe ser igual o superior a 10. El régimen posibilita la inclusión de un máximo de dos plazas de garaje y los anexos situados en el mismo edificio, siempre que sean arrendados junto con la vivienda. Sin embargo, excluye los locales de negocio.

 Las viviendas deben ser ofrecidas en el mercado inmobiliario, sin considerar para el cómputo del número de viviendas aquéllas que se encuentren arrendadas a personas o entidades vinculadas (entendiéndose por vinculadas, entre otras, las relaciones entre la sociedad y sus socios o parientes de éstos, o entre empresas de grupo).

 A estos efectos, únicamente se entenderá por arrendamiento de vivienda el definido en el artículo 2 de la Ley 29/1994, de 24 de noviembre, de Arrendamientos Urbanos, siempre que se cumplan los requisitos y condiciones establecidos en dicha ley para los contratos de arrendamiento de viviendas.

Del artículo 2 de la citada Ley se desprende que, “se considera arrendamiento de vivienda aquel arrendamiento que recae sobre una edificación habitable cuyo destino primordial sea satisfacer la necesidad permanente de vivienda del arrendatario y que las normas reguladoras del arrendamiento de vivienda se aplicarán también al mobiliario, los trasteros, las plazas de garaje y cualesquiera otras dependencias, espacios arrendados o servicios cedidos como accesorios de la finca por el mismo arrendador”.

AMAIA LEGORGURU
Departamento Fiscal
www.cialt.net
943 311866

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