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RESPONSABILIDAD INMUEBLES ARRENDADOS

23/02/2009

Los inmuebles alquilados pueden responder de deudas tributarias de sus inquilinos si ambos están bajo un mismo control efectivo (I).

Es evidente que una empresa productiva no tiene que ser necesariamente propietaria de los inmuebles en los que realiza su actividad. Tampoco hace falta justificar que uno o varios socios pueden alquilar un inmueble de su propiedad a la empresa en la que participan.

Los motivos para que uno o varios socios de una sociedad productiva arrienden inmuebles de su propiedad, en vez de venderlos o aportarlos a la misma, pueden ser muchísimos y, sobre todo, hay que subrayar que pueden ser absolutamente legítimos.

La más clásica de las distribuciones del patrimonio de un empresario o profesional consiste en incluir en una sociedad todos los elementos necesarios para el ejercicio de su actividad, con excepción de los inmuebles. Estos se mantienen en el patrimonio personal o familiar del empresario, o bien se aportan a otra sociedad cuya actividad es exclusivamente el arrendamiento de los inmuebles a la sociedad operativa.

Esta planificación patrimonial no tiene como objetivo ningún tipo de fraude o elusión y, simplemente, trata de reducir el riesgo que asume el empresario en el ejercicio de su actividad. El empresario pone algunos bienes en la sociedad que asume los riesgos de su actividad (la sociedad con actividad empresarial) y otros (los inmuebles) en una sociedad que no asume tales riesgos, puesto que únicamente los arrienda. De esta forma se pretende liberar de los riesgos empresariales una parte del patrimonio del empresario.

También puede ocurrir que el propietario de un inmueble prefiera obtener unos ingresos fijos y periódicos mediante el arrendamiento, que unos ingresos variables en función de la marcha de una actividad empresarial. También este es un motivo absolutamente legítimo y que no tiene nada que ver con la elusión fiscal.

Otro motivo para que un socio arriende un inmueble a la sociedad en la que participa puede ser que los demás socios no quieran que lo aporte a la sociedad porque verían reducida su participación en ella. Tampoco aquí cabe duda de que se trata de un motivo legítimo y que no viene motivado por evitar el pago de impuestos.

Además de estos, puede haber otros muchos motivos legítimos en los que no se busca eludir el pago de ningún impuesto, ni perjudicar a nadie y por los que un empresario puede decidir arrendar un inmueble a su sociedad en lugar de arrendárselo.

La semana que viene comentaremos la cautela que existe en la Norma Foral General Tributaria para exigir los impuestos devengados por sociedad operativa a otros sujetos, por ejemplo el propietario de los inmuebles.

Imanol Ansoalde
Departamento Fiscal
www.cialt.com
943 311866

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