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VENTA DE LA VIVIENDA HABITUAL POR PERSONAS MAYORES DE 65 AÑOS: IRPF

02/02/2009

VENTA DE LA VIVIENDA HABITUAL POR PERSONAS MAYORES DE 65 AÑOS: IRPF

En este artículo vamos a tratar sobre las implicaciones que existen en el IRPF cuando una persona mayor de 65 años vende su vivienda habitual, teniendo en cuenta que en la normativa de este Impuesto se regula una exención muy interesante para estos supuestos.
Como regla general cuando una persona física vende (o dona) un inmueble, a efectos del IRPF, tiene una ganancia o pérdida patrimonial y en el caso de las ganancias, la cuota a ingresar por las mismas asciende al 18%.

No obstante, cuando una persona mayor de 65 años transmite su vivienda habitual, la normativa del IRPF establece una exención en virtud de la cual el contribuyente no tendrá que ingresar el 18% de la posible ganancia patrimonial que se puede generar en dicha transmisión.

Son dos los requisitos que se exigen para la aplicación de esta exención: Que el transmitente tenga más de 65 años y que el inmueble enajenado constituya su vivienda habitual. El primero de los requisitos no requiere ningún otro comentario, salvo la matización de que si los vendedores son dos personas (un matrimonio, por ejemplo), siendo uno de ellos mayor de 65 años y el otro menor de dicha edad, la exención sólo se aplicará a la parte de la ganancia atribuible al primero.

El segundo requisito consiste en que se trate de la transmisión de la vivienda habitual del contribuyente. A este respecto hay que recordar al lector que, a efectos del IRPF, una vivienda tiene la consideración de habitual cuando el contribuyente resida en la misma, en calidad de propietario, por un período continuado de tres años.

Entre las personas mayores puede resultar interesante, como medio para generar unos recursos económicos complementarios, enajenar la nuda propiedad de la vivienda habitual manteniendo el usufructo vitalicio, de manera que los transmitentes puedan continuar residiendo en la misma. A este respecto existen consultas, tanto de la Dirección General de Tributos o como de las Haciendas Forales, en las que se admite la exención en esos supuestos.

Conviene insistir en que para la aplicación de esta exención no se exige la reinversión del importe obtenido en la venta de la vivienda habitual. Por lo tanto, cumpliéndose los dos requisitos señalados anteriormente, el contribuyente tendrá derecho a la exención, con independencia de que pase a vivir en el domicilio de un familiar, en un centro residencial, en una vivienda en alquiler o en otra vivienda adquirida por un precio inferior al importe obtenido en la venta.

Por último, recordar que con independencia de la exención existente en el IRPF para el concepto de ganancias patrimoniales, el vendedor estará obligado a tributar por el Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, lo que coloquialmente se conoce como plusvalía municipal.



Juan Jose Etxeberria
Departamento Fiscal
www.altasesores.net
943 311866

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